2 DE MAYO DE 1808
 

Cada vez que profundizas más en esta fecha y en los hechos acaecidos en Madrid en este día, es para alucinar más y más.
Fue tan alucinante, tan trascendental que estos "pequeños-grandes" hechos supusieron el levantamiento progresivo de todas las zonas de España, en un sentimiento nacional, único y unificado, contra la invasión francesa.

En estos tiempos que corren, en los que nos encontramos, 2019 (mes de agosto), España es un polvorín, pero no de revolución unificadora sino de desmadre y desunión. (por no entrar en más desastrosos detalles). Bien es cierto que las situaciones son también muy distintas, puesto que hay más de dos siglos de diferencia

Sin embargo, al estudiar las dos, encuentro el punto de unión de que estamos en una situación límite. Ojalá me equivoque, por lo que supone de derramamiento de sangre.

De nuevo España estaba dividida, qué raro, entre las corrientes "modernas", liberales, afrancesadas, provenientes de la reciente Revolución Francesa -1789- (Francia), y la cultura católica, conservadora, y monárquica más arraigada en nuestro país.

Curiosamente la clase alta estaba mucho más cerca de la primera, y la del  pueblo llano o "populacho" , como la aristocracia desprecia, más cercana a la segunda.

Yo considero que este 2 de mayo de 1808 al final fue la constatación de lo de siempre, y que eso no cambia, la vida de los acomodados y la de los de clase más baja son siempre distintas, como el agua y el aceite.

Al final , en esta sublevación se unieron las clases más humildes que eran las que sufrían más las humillaciones de los franceses que ya ocupaban toda la península, con soberbia y arrogancia, junto a algunos oficiales patrióticos, frente a las clases acomodadas que veían con buenos ojos la llegada de un mundo moderno e ilustrado representado por las tropas napoleónicas francesas.


 

Después de esta fecha, los militares españoles, junto al furor patriótico del pueblo,  al lado de los portugueses e ingleses, que, en primer término, eran nuestros enemigos, expulsaron a los franceses tras 6 años de duras luchas (1808-1814)

 Habiendo estudiado y analizado, durante años, los sucesivos hechos históricos que han acaecido en nuestro planeta durante nuestra historia, eres cada vez más consciente que todos los hechos, más o menos, están programados, en cuanto que forman parte de un plan maestro de quien controla los poderes fácticos de las civilizaciones: el dinero, la información, la formación y los ejércitos, todos para un fin primordial, controlar a la humanidad y esconderles el poder de la información, el poder de ser libres.

Curiosamente encuentro este como uno de los pocos hechos históricos, este día , en concreto, que me da la impresión que se escapó de lo que debería haber pasado teóricamente.

 

 



Un país que en ese momento estaba totalmente controlado, los militares avasallados ante los franceses, los poderes fácticos y económicos igualmente, y hasta los religiosos, de la siempre todopoderosa Iglesia Católica, que no hacía mucho tiempo había coronado a Napoléon, Emperador, lo menos que se esperaría es que se sublevaría de esa manera tan iracunda

Fue un cortocircuito social, militar, de esos que pasan sin saber muy bien por qué, sin preparación, sin falsas banderas (tan presentes actualmente)

Un país totalmente "dejado de la mano de Dios", por una monarquía cobarde, y unos militares totalmente sojuzgados (no sé a qué me recuerda esto), de repente , son espoleados por un populacho de clase baja, que tira de orgullo y se levanta ante los desmanes despóticos de quien consideran ajenos a su tierra.

Un populacho,  y unos cuantos oficiales: Capitanes-  Luis Daoiz, Pedro Velarde, Pepe Córdoba, Juan Cónsul, Rafael Goicoechea; el teniente Jacinto Ruiz, Rafael de Arango, José Ontoria; el subteniente Tomás Bruguera; los Cadetes, Andrés Pacheco, Juan Rojo y Manuel Vázquez.

Ese populacho dirigidos por algunos patriotas militares, digo, fueron capaces de expulsar al ejército más poderoso del mundo. y a una ideología muy distinta.

En esta dura lucha que se desarrolló desde bien temprano en el Palacio Real  y zona centro de Madrid, de la mano del cerrajero Blas Molina Soriano, hasta más o menos las 3 de la tarde, en el parque de Artíllería de Monteléon, en la actual plaza del 2 de mayo, se congregaron hombres de todos los oficios, mujeres (con dos ovarios), y hasta niños, el más pequeño , uno de 11 años , llamado Pepillo Amador.

Me hago eco de este episodio histórico, primero porque me siento identificado con gente de mi tierra, segundo, porque me gusta ver gente unida, mejor en paz, claro, pero unida al fin y al cabo, en pos de un objetivo frente a la opresión soberbia y tercero, porque me hace ser objetivo y pensar que todo no puede estar programado, que el ser humano es posible que pueda rebelarse ante lo que considera cruel y de sometimiento, y aunque se den todas las situaciones de poder contrarias.

Murieron como populacho, despreciados por casi todos...vivirán para siempre como héroes, héroes de su conciencia.