CAPITULO I: EL CORREDOR COJO- EL DIABLO COJUELO

Efectivamente se puede ser corredor y cojo. Este año a los sanfermines ¡Con dos coj…! ¿Loco? Puede, pero como los tres mil y pico locos que se han podido juntar en algunos de los encierros, ni más ni menos.

Estoy más que preparado, más que el 'Pistorius' ese. Que más que el apellido, parecía una premonición... Y una cosa sí sé seguro, los pastores no me van a tener que varear el lomo por cruzarme por detrás de los toros. Porque uno no ha corrido nunca allí, pero sabe lo que se hace. Porque yo soy muy taurino. Y a mucha honra. Que ahora lo que se lleva es decir que eres antitaurino, cuando somos los que más amamos a los toros. Que lo que más cerca han visto estos, es la vaca morada esa de los Alpes.

Me dirigiré directamente al hostal y a dormir que es una semana, y luego al chupinazo a ver si me engancho a una extranjera y me deja tocar algo, que estoy de crisis. ¡Ya os contaré, amiguetes diablillos!