CAPITULO V: "LA VERDAD TAMBIÉN SE VENDE"- EL CORREDOR COJO- EL DIABLO COJUELO

Lo tengo claro, hay que saber venderse. Los días en San Fermín dan para reflexionar, sí como lo oyen, y para todo. Ayer viendo la corrida de toros, sin ir más lejos. Los toreros venden verdad, más que nunca en esta sociedad de la opacidad y los chanchullos. Viven en peligro y ofrecen su vida, pero los hay que lo saben poner en el escaparate y eso enPamplona, cuenta mucho.

Juan José Padilla,
 su arrojo, su exposición y su imagen de superación permanente. Pero también su bandera de pirata, su parche en el ojo. Como esos 'Barbarrojas', en este caso 'Patillas de hacha', al margen de la 'oficialidad', que se ganaban la vida entre los galeones imperiales.

O Iván Fandiño, nadie le va a discutir su valor y su oficio pero sabe cuándo darse un arrimón demencial o salir por los aires si hace falta. Como ayer, derechito a unos pitones que eran como bazocas.

El estadounidense, el ex boxeador y ex-pandillero -ahora escritor de Chicago-, cogido en el encierro de ayer, 'Buffalo' Bill Hillman ya se ha pasado tres pueblos. Ya se sabe que los americanos son los mejores en eso del 'marketing' y el 'merchadising'. Este junio publicó 'Cómo sobrevivir a los toros en Pamplona'.Una de dos, o el libro es muy malo o es muy bueno, según se mire. Pero habrá que leerlo, eso está claro.

Además, cómo se lo montan, colaboraciones a tutiplén: John Hemingway, Beatrice Welles, y escribiendo sobre José Tomás. Lo dicho, un genio. Ahora con la cogida, negocio redondo. Incluso la cadena CBS ya ha publicitado el libro. 

Conclusión, mañana, decidido, corro arremangado hasta la cadera, prótesis al aire, qué coño, 'Trending Tepic' en las redes y directo a la televisión. '¿O no es verdad lo que digo?', que diría mi amigo Domingo. En este país, seguramente me acusen de hacer burla de los discapacitados o de exhibicionista. Somos así. Si me llamo Charles. Soy Dios