En un deporte como el boxeo, es una de las peleas más esperadas de los últimos años.

Julio César Chávez. Jr. versus Sergio "Maravilla" Martínez.

La presentación del esperado combate entre el campeón mundial medio del CMB (Julio César) y el retador argentino fue tensa y de amenazas de palizas y triunfos, lo que ha causado mayor expectación en una de las peleas más atractivas del año.

El imbatido Chávez Carrasco (46-0-1, 32 nocauts) y “Maravilla” Martínez (49-2-1, 28 KO´s) se enfrentarán el 15 de septiembre en la Arena Thomas and Mack Center de Las Vegas, Nevada.

Los españoles, y mi persona, estoy deseando que llegue esta pelea. El argentino Martínez ha estado bastantes años viviendo y preparándose en España, casi sobreviviendo, pues vino sin dinero desde su país de origen, y con tesón y talento, está ante el gran combate de su vida. Y esto hace que lo sentamos los nacionales como uno de los nuestros. No nos olvidamos de nuestros grandes púgiles, el más cercano: Javier Castillejo "El Lince de Parla".

El púgil ya tiene 37 años y no le esperarán muchos más combates como este, aunque su gran reto es algún día enfrentarse al gran Manny "Packman" Pacquiao.

"Maravilla" es considerado actualmente el tercer mejor púgil "libra por libra", según la revista "The Ring", por detrás de Floyd Mayweather, Jr., y Manny "Packman" Pacquiao.

Muchos creemos que va a ganar al "Junior" o  hijo del gran Julio César Chávez, aunque seguramente no fácilmente.

 Los púgiles mejicanos son siempre "duros de pelar" y el hijo de un grande, no se dejará ganar fácilmente.

No soy especialista en esto del boxeo, pero sí me encanta verlo y analizarlo, y creo que Martínez es favorito: por pegada, por experiencia y por ganas.

Es de suponer que el mejicano intente acortar las distancias con el argentino, puesto que a media distancia y con la pelea sin definir veo mucho más peligroso a "Maravilla".

¡¡ Será una gran pelea !!, ¡¡Viva el Boxeo!!:

--Mucha gente lo ve como una forma violenta de pegarse dos seres humanos. Desde luego, besos no se dan, pero yo lo veo más como un deporte de superación y competividad, en el que el más grande no gana, sino el que mejor pelea, el que más talento tiene, y el seguramente el que sabe esperar su momento aunque vaya recibiendo una paliza. La vida misma.