"LA DAMA DUENDE" (1629)
CALDERÓN DE LA BARCA

4 AL 15 SEPTIEMBRE
MADRID- TEATRO ESPAÑOL

El viernes, día 6 de Septiembre, tuve la oportunidad de poder ver esta obra de teatro clásico, del siglo de Oro Español, siglo XVII.
Hacía mucho tiempo que no iba a ver una representación teatral y salí encantado y muy emocionado. Fundamentalmente por la gran labor del reparto de la misma (los actores y actrices)

FICHA TÉCNICA:

Título: La Dama duende
Año: 2013

Género:  Comedia de "de capa y espada"
Calificación: Apta para todos los públicos.

Fecha de estreno

España: 
21 de Junio de 2013- Alcalá de Henares

Reparto

Don Manuel Chema León
Cosme Iván Hermes
Doña Ángela Diana Palazón
Isabel Mona Martinez
Don Luís Marcial Álvarez
Don Juan Emilio Gómez
Doña Beatriz Eva Marciel
Clara Paloma Montero
Rodrigo Antonio Escribano

Ficha artística

Autor Pedro Calderón de la Barca

Dirección Miguel Narros

Versión de Pedro Víllora
Diseño Gráfico Arteaga & San José
Fotografía Luis Malibrán
Ayudante de Dirección Luis Luque
Coreografía Marta Gómez
Vestuario Almudena Rodriguez
Música Luis Miguel Cobo
luminación Juan Gómez Cornejo
Escenografía Mónica Boromello

SINOPSIS:

Doña Ángela, una joven viuda, desea conquistar a Don Manuel, el íntimo amigo de uno de sus hermanos. Para cumplir su objetivo, deberá librarse primero de la vigilancia de sus celosos y posesivos hermanos, con quienes comparte el hogar. Ansiosa por tener libertad y acercarse al hombre que le robó el corazón, Ángela pone en marcha un ingenioso plan a través del cual logra, mediante una curiosa alacena, que su habitación quede comunicada con el cuarto donde se aloja Manuel.
A partir de entonces, la enamorada, ayudada por su criada Isabel, comenzará a vincularse de forma misteriosa y mágica con el recién llegado, quien, al igual que su asistente Cosme, no dejará de sorprenderse ante las actitudes de esta dama protegida por sus hermanos.

 

Como brevemente, he indicado anteriormente, el punto fuerte de esta representación teatral es la labor del reparto de la obra.
Los actores y actrices, sin poder poner un pero, están cumbres.
Entregados al cien por cien a su papel, nos hacen sentir e introducirnos en los avatares, pensamientos, sentimientos de los personajes. No me gustaría destacar a ninguno, porque realmente están todos a un alto nivel.

La adaptación teatral del texto de Calderón, tendría que leerme el libro, para poder hacer un análisis más certero.

Desde luego, el papel de dirección actoral del recientemente fallecido Miguel Narros tiene su impronta de excelencia, y muy bien desarrollada, como digo, por cada uno de los actores y actrices.

Estas grandes y frescas actuaciones añaden la calidad a una cercanía que tiene el teatro, y, que por supuesto, no tiene el cine o la televisión, ni de lejos. (bueno, me estoy acordando de películas, que son obras maestras, que no puedo firmar esto)

 La verdad que se respira sobre las tablas nunca pasará de moda, y aunque conoce la crisis, como otras vertientes y sectores económicos, no puede morir ni desaparecerá nunca. La presencia física, el sudor del actor, la respiración alterada, las lágrimas verdaderas y las sonrisas de oreja a oreja, son de verdad, ni trampa ni cartón, en este caso, de pantalla gigante.

Y aunque el público actual, en el que me incluyo, es excesivamente frío, una vez te introduces en la representación, la interacción que hay entre el mismo y el actor, no tiene parangón. Se produce, sin dudar, una simbiosis mágica entre ambos entes independientes.

Si el actor se lo cree, y está entregado al cien por cien, su buena labor, llega enseguida al público, y el susodicho, hace llegar sus buenas ondas al artista.

Y, desde luego, este caso se da en la obra de "La Dama duende"

 


Si tuviera que poner alguna falta o "pero" a la representación es al ámbito técnico, en mi humilde opinión.

Los decorados están bastante conseguidos, y la labor técnica es correcta, es decir, sin fallos, pero creo que demasiado simple y a falta de "una vuelta de tuerca", que haría mejorar sensiblemente la obra.

Me explico:

El talón de aquiles, creo que está en el papel demasiado plano y poco desarrollado de la luminotecnia de la obra.

Buena parte de la obra, y quizá la más importante, se desarrolla en la oscuridad, por la noche, en una época en la que no había luz eléctrica. Además Calderón de la Barca, en esta obra, la luz y la oscuridad tienen un papel esencial.
La oscuridad no sólo como símbolo de lo que no se ve, sino también de intriga, de confusión, de falta de conocimiento, y de los temas ocultos: magia y superchería.
Creo que no se le ha sacado el suficiente jugo a este respecto.
Debería haberse "jugado" mucho más con la penumbra, con la escasez de luz, física. Incluso si los actores tuvieran que hacer un ejercicio de saberse de memoria, donde se mueven, incluso sin ver.
Estoy seguro que este cariz y este desarrollo de la luz-no luz, hubiera dado mayor calidad.
Y, aunque el tono es de comedia, y así lo hace ver su propio autor, se podría haber dado una profundidad mayor al hecho de los mensajes ocultos, los escondrijos y el miedo a la oscuridad y la supercheria de aquella época.

Además de esto, hubiera jugado un poco más con el espacio fuera de campo, es decir, cuando hay gritos en la calle, o fuera de la estancia principal, creo que el actor debe permanecer fuera de la vista del público y del propio actor. Para mí sería mucho más creíble.

El vestuario y la caracterización, perfectos.

En resumen, totalmente recomendable. Me dejó tan buen sabor de boca, que no dudaré en poder asistir a otras obras de teatro. Desde luego el texto de Calderón es tan genial, que ya empieza con una amplia ventaja de elección.