"NO HABRÁ PAZ PARA LOS MALVADOS"
ENRIQUE URBIZU

Película: No habrá paz para los malvados. Dirección: Enrique Urbizu. País:España. Año: 2011. Duración: 109 min. Género: Thriller. Interpretación:José Coronado (Santos Trinidad), Rodolfo Sancho (Rodolfo), Juanjo Artero(Leiva), Helena Miquel (juez Chacón), Pedro María Sánchez (Ontiveros), Nadia Casado (Celia). Guion: Enrique Urbizu y Michel Gaztambide.Producción: Gonzalo Salazar-Simpson y Álvaro Augustín. Música: Mario de Benito.Fotografía: Unax Mendía. Montaje: Pablo Blanco. Dirección artística: Antón Laguna.Vestuario: Patricia Monné. Distribuidora: Warner Bros. Pictures International España.Estreno en España: 23 Septiembre 2011. No recomendada para menores de 12 años

Esta pelicula ha logrado 6 premios Goya 2012: Mejor película, Mejor Director, Mejor actor principal, Mejor montaje, Mejor sonido y Mejor guión original.

Nota de la película: 7,5

La película “No habrá paz para los malvados”, en vez de tener ese título, en mi opinión, debería haberse llamado “Santos Trinidad”.

No recuerdo, a bote pronto y es que tampoco soy un profesional de esto, ninguna interpretación masculina que haya llegado al nivel de la de José Coronado en esta película. Por lo menos, en la cinematografía española más actual.

Ni la elogiada y gran interpretación de Luis Tosar en “La celda 211”, o de Bardem “En mar adentro” o “Los lunes al sol”, que son antológicas.

En mi humilde opinión está por encima. Está impresionante.

Desde luego, el “tándem”  Enrique Urbizu (director) - José Coronado funciona y se compenetra a las mil maravillas.
Ya lo hicieron en
“La caja 507” (2002). El director está claro que sabe sacar todo lo que lleva dentro este actor, y a fe que lo consigue, o al menos el actor encuentra en el director y en sus guiones, los papeles que le van a la medida, porque realmente los borda.

El gran sostén y el gran atractivo de esta película es la figura de Santos Trinidad. Un policía corrupto, alcohólico y totalmente autodestructivo que se ve envuelto en una trama de asesinatos, mucho más complejos de los que al principio parecen.

Y es que como dice el título del film, recogido de un versículo bíblico de Isaías,  Santos Trinidad al final consigue lo que busca: su propia destrucción, y todo lo que se lleva a su paso, que a la postre, son individuos como él. A diferencia que él tuvo un pasado brillante, y pulcro, y que algo le hizo cambiar de manera rotunda.

Valdría un refrán, más de la calle: “Tanto va el cántaro a la fuente, que al final se rompe”.

No me quedo sólo con esto, aunque del 7,5, si no un 10,se lo daría a la actuación de Coronado. También nos encontramos con una película muy bien trabajada, con una fotografía acorde con lo siniestro y oscuro del personaje principal, con un ritmo narrativo bastante correcto, y que no muestra todas las claves para entender toda la trama, casi hasta el final.

Es por ello, que su calificación de “thriller” de suspense, por ese lado, es impecable, pero para que llegue a obra maestra, al guión le falta ser más redondo.

No llega a tener un guión lo suficientemente trabajado para que llegue a ser un thriller suspense, de culto. Se queda corto.

En el esbozo de los personajes secundarios, demasiado estereotipados y lineales, y quizá deberían de haberse entremezclado más las tramas principales, para haber mantenido y creado un mayor suspense.

Reitero, que el guión de Enrique Urbizu y de Michel Gaztambide  no es malo, pero es donde flojea esta gran película española, la cual es de visión obligada.

También diría que la película flojea en cuanto a las localizaciones. Alguna muy buena, pero en general, no me cuadra en exceso con un thriller de suspense. Cualquiera que esté un poco acostumbrado a este tipo de géneros, hay algo que no llena del todo: Comisaría de policia, donde se reúne la juez con el inspector y el confidente árabe, los despachos policiales…

Sin embargo, destacar el descampado donde destruye la pistola , Santos Trinidad.

Antes de cerrar esta crítica, destacaría la interpretación de la actriz novel Helena Miquel, que le da un plus a la rectitud que tiene de por sí el personaje.

Ya digo que esta película es obligatoria de quien gusta de un buen film, además español, y si queréis flipar con una interpretación a la altura de los más grandes, vedla. Soberbio Coronado en “Santos Trinidad”.