DE PROFUNDIDADES Y OTRAS SIMAS

Cuando lo que ves arriba te hunde,
cuando el hedor es insuperable,
te obligas a buscar lo imposible,
debes de huir de los irrespirable.

Cuando lo que te rodea no te cuadra,
cuando lo que buscas, no lo encuentras,
decides coger la mochila de lo desconocido,
te quitas lo que te restringe y aprieta.

Cuando buscas las profundidades,
del conocimiento y la verdad,
la duda te confunde, pero,
huyes de la previsible sociedad.

Estás pero no estás,
tu cuerpo está en tu tiempo,
pero tu alma busca otra cosa.
La crítica fácil, cansa,
lo obvio, cansa,
lo de todos, cansa...

Cuando estás rodeado,
pero a la vez solo,
llegas a profundizar más,
a pensar más, a querer más.

No es el laberinto del Minotauro,
es el camino tortuoso de la luz al fondo,
o lo que crees que es la luz. Lo sabes. Lo intuyes.

Díficil droga la soledad,
cuando lo que ves, no te vale,
díficil camino para acompañantes.
pero a la vez tan anhelado.

Aún....

Lo bueno, si buscado, dos veces bueno.